viernes, 12 de octubre de 2007

CADENAS PERPETUAS

Redrum es la palabra Murder escrita al revés, que en inglés significa asesinato. Palabra inolvidable en la película “The Shining” del director Stanley Kubrick.

No entiendo desde cuando sembrar el terror se convirtió en una muestra de afecto. Me refiero al argumento descabellado que una buena amiga (V.) esgrimió hace unos días para justificar la razón por la cual bombardea mi correo de mails en cadena que buscan “evitar que lo peor ocurra”. Exactamente eso fue lo que dijo: “Evitar que lo peor ocurra”. Y se defendió diciéndome que envía toda esa apocalíptica y deleznable correspondencia solo, dice ella, porque me quiere.

Hace unos años la amistad epistolar era muy distinta, si no me falla la memoria. No recuerdo haber recibido jamás, de alguno de mis amigos, una carta escrita de puño y letra advirtiéndome sin anestesia que podían apuñalarme en un taxi, tras ser drogada por tocar un trozo de papel y ser hallada después cercenada en un barril, una maletera u otro depósito hediondo, oxidado y pezuñento. Algo tuvo que pasar en el trance del correo escrito al correo digital, algo macabro que despertó en los usuarios una tendencia a ejercer de forma inconsciente el sadismo, como una forma catártica de exorcizar quizás sus propios miedos y fobias. Sí es así, entonces prefiero continuar rindiéndole culto al papel, a la calidez de una carta y a la estética de una buena o ilegible caligrafía.

Yo R. tengo ya bastante con mi edificio, mis vecinos, murciélagos, traficantes chinos, toxoplasmosicos gatos, ratas y, por supuesto, taquicardias, como para tener que bancarme el sadismo ajeno. Hoy puedo decir abiertamente y a riesgo de ofender a las personas que quiero, que cuestiono, es más, sospecho del afecto de aquellos que, a sabiendas de mis sístoles y diástoles violentos, me atormentan con correos visionarios, con advertencias interminables, con basura importada, libre de aranceles, del ciberespacio. Lo digo en voz alta, ALTISIMA: Absténganse, bórrenme de sus apocalípticas listas, no me ofendo, lo juro, solo háganlo y ya.

Lo terrible de todo esto es que mientras voy exponiendo mi punto de vista en este post, corriendo el riesgo de ser percibida como una freak (lease: marciana), siguen arribando más advertencias en cadena. Y no es una broma, no exagero.


Viernes 12 de octubre
2.23 am.

…en el cruce de la avenida Arequipa con Aramburu, en Miraflores
(ojo, a solo unas pocas cuadras de mi casa), una mujer de aprox. 28 a 30 años me dijo que no sabía como buscar números en la agenda de su celular, me dijo que solo sus hijos sabían manejarlo y que por favor le ayude a buscar el número de una tal Gladis: yo le ayudé. Sentí que había algo extraño en todo eso y decidí irme rápido, prácticamente le tiré el celular y crucé la pista en cuanto cambió la luz del semáforo. En menos de un minuto sentí un cosquilleo en el dedo pulgar con el que había presionado todas las teclas fue rapidísimo, sentí algo grasoso en mi dedo y me limpié en la ropa, al rato se me adormeció la mano. Esa sensación subía por mi brazo, empiezo a tener mareos (obviamente, yo también) y a ver las cosas borrosas, luego mis piernas, casi ya no podía caminar, comencé a llorar y me imaginaba a mi familia llorando al costado de mi ataúd. Llegué a una esquina, como dos cuadras después de Aramburu, vi un lugar casi no recuerdo nada de ahí, me apoyé en un escritorio y a la chica que estaba ahí, que creo que era la recepcionista le dije que me habían hecho algo, mientras llamaban a Serenazgo. En la comisaría de Miraflores me dijeron que estos criminales son bandas que DOPAN a sus víctimas para robarles desde sus pertenencias hasta SUS ÓRGANOS, sí amigos, ¡¡TRAFICO DE ORGANOS!! (las mayúsculas no son mías, la elocuencia es ajena)

No puedo evitar leer estas líneas sin que una composición de Carl Orff inunde mi cabeza, no sé si a ustedes les pase lo mismo. Añádanle un poco de mi percusión cardíaca y listo ¿Acaso no es esto terrorismo? Perdonen, pero no encuentro otra palabra. Sí, claro que estoy asustada. Siento como una suerte de escalofríos; me descubro tocándome la panza como una reacción lógica de autoconservación, conservación de mis órganos. Mis vísceras, mis tripas, gracias a este intimidante vómito de signos electrónicos, pueden ser vendidas al mejor postor en el cruce de las avenidas Aramburu y Arequipa ¿Exagero? No, no lo hago.

Y el remate de este correo en cadena es genial: “POR FAVOR REENVÍEN ESTE MENSAJE A TODOS SUS FAMILIARES, AMIGOS Y DEMÁS PERSONAS PARA QUE ESTÉN ALERTAS”. Es decir, asustar a una sola persona no es suficiente, hay que hacerlo en masa:
¡Esparzan el terror!
¡Cuiden sus hígados, riñones, córneas!
¡No salgan de sus casas, los pueden cortar de lado a lado y coser luego con punto cruz!

Ahora estoy sudando, temo salir de mi casa y comportarme como una buena ciudadana ¿Qué pasa si decido ayudar a cruzar la pista a un viejecito? ¿Acaso terminaré dopada y secuestrada por una banda de octogenarios armados de detanduras postizas?.

¡BASTA!, ¡BASTA! y ¡BASTA!

Prefiero vivir en la ignorancia. Ahora, trataré de dormir con la esperanza de no encontrar mañana en mi bandeja de entrada, tras este post, el anunció del fin del mundo. Hasta mañana.

6 comentarios:

George dijo...

LA CRUELDAD ES TOTA, YO DEVUELVO ESOS CORREOS :D

Anónimo dijo...

TIENES TODA LA RAZON, ES INSOPORTABLE TENER QUE RECIBIR ESAS CADENAS QUE TE CONDENAN SINO LAS CUMPLES, YO JAMAS LAS ABRO

Anónimo dijo...

R, sin querer parecer ser una “m” de soberbio, debo confesarte que deberías explorar un poco a las personas que te mandan esos mail. Yo tengo la idea – es posible equivocada- que al margen de los profusos afectos (reales o ficticios) que te pueden expresar, éstas personas son algo así como las que te hablan que leyeron a Cohelo, te preguntan tu signo zodiacal, y encima, son hinchas a rabiar de un equipo de fútbol; solo cuando tengo como premisa esta hipótesis, puedo soportar a veces – no siempre – un mail de alguien que a veces con buena voluntad, te reenvía una de esas tantas complicadas alertas de terror. Pero sabes al margen de todo R, date cuenta, que también es una cuestión de comodidad, no?, total, solo es el clic de reenviar y ya fuiste victima de una nueva conmoción. En todo caso te sugiero que pongas en tu nick, algo así: “me bastan mis fantasmas para ser feliz, cada cual con lo suyo”
ON

Anónimo dijo...

Y que hay de las cadenas que si no reenvías te haces acreedora a un bono de mala suerte e interminables siete años de mal sexo o mal amor. Yo me liberé de esa basura de un modo muy simple, si la cadenita decía que debía mandar 15 copias le mandaba las 15 copias a la persona que me lo envió. Personalmente no me parece mal que alguien que se preocupe por los amigos quiera advertirles de los riesgos que corren y recordarles que deben permanecer alertas, aunque admito que mucho de esos mails terminan por resultar absurdos, incómodos y una pérdida de tiempo. Lo que tampoco me cabe en el cerebro es que las personas que dicen que te quieren te manden correitos que te anuncian fatalidades, años de mala suerte y que condicionan tu felicidad al mayor número de copias que puedas mandar (o personas que puedas incomodar, como quieras). Hace tiempo que dejé de recibir cadenas y correos de contenido macabro, de hecho no abro nada que empiece con FW:RV:, porque todo lo que venga tras ese link no fue nada que se haya hecho pensando en mí, sino un texto que sabrá diosito qué extraño y con qué intenciones elaboró. Tú lo has dicho R., terrorismo cibernético, y del más barato y burdo, porque ni siquiere tuvieron que pensarlo.

L.

Palabra de Dios dijo...

Quieren ser libres, Jesus dice: yo soy la luz, el camino y la verdad. no crean en el hombre cree en Dios el hombre puede errar o engañarte o hacer todo lo ke no te imaginas, pero solo Dios hace algo seguro el te Ama, y si tienes a Dios en tu corazon el te cuidara creelo por que el existe y vive y el mal se aleja cuando estas con el y si paso algo como a la chica de la arequipa pues es una experiencia para que se acuerden mas de Dios. Y no solo cuando estan en problemas si no tambien en lo momentos felices acuerdense pues no sean ingratos suerte un saludo desde Peru.

Lic. Ignacio Alfaro Marín dijo...

Hola, hoy me llegó el mismo correo, pero ubicado en la esquina de la Alianza Francesa de San José, en Costa Rica... ja ja ja Saludos cordiales